Hoy cuando venia caminando, como siempre despues de que me bajo del tren, y recorro esas calles oscuras, que no me atemorizan pero me llaman, comenze a pensar en nada. Si, en nada. Sueño de mucho que tienen su cabeza completa de libros y de anuarios que recorren dia a dia, yo no tenia nada. Entonces empece a recordar. Cuantas cosas te pueden pasar en un dia?, Cuantas personas llegas a conocer en este lapso? Cuantos sentimientos te suceden en estas 24 horas?
Las calles me seguian comiendo, y yo caminaba como si fuese un dia de sol por la tarde. El ruido de la calle ni la gente me molestaba ya que venia escuchando musica. Si, recuerdo bien. Venia escuchando Harrison. No me pertuvaba otro sentido mas que la vista, la iluminacion de la ciudad, que era escasa, pero.... bastaba para contraer mis pupilas.
Que habra mas alla de las luces? Achiné los ojos suavemente, y enfoque lo mas que pude. El cielo estaba vacio. De repente, un movimiento me llama la atencion. Miro hacia una terraza. Un padre y un hijo. Segui caminando sin poder evitar extranarlo. Ya hi comenzó. Este vacio mental que me provoca escribir estas lineas. Cuento? No. Esto no es un cuento. Esto me paso. Para muchos puede ser algo comun y rutinario. Para mi no.
Mañana voy a doblar en la esquina siguiente, para ver si mi mente se tiñe de algun color. Uno solo. Pero puro.
18 septiembre 2006
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1 comentario:
Realmente una pelotudes...Algo demasiado falto de fundamentos e intensidad de lectura, que escapa a una composicion literaria espontanea...Simplemente feo...
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